sábado, 13 de noviembre de 2010

Multiples vicios (borrador 1)


Atzel… el pobre atzel, sumido en un vicio innombrable y en una rutina policiclica e interminable.
Comenzó con un gusto, una salida desesperada a una situación desesperanzada
Lo tomaba como algo normal al principio, como algo que cualquiera en su posición haría y que en realidad era poco lo que hacia
No alentaba al desarrollo de tal vicio… era uno más de los muchos puntos en un punto, una pequeña boca que la demencia tenía que saciar.
Poco era lo que lo alteraba tal conciencia de tal insignificancia, por primera vez su pequeña participación en el desarrollo de un universo humano que se mantenía únicamente por la ignorancia de ellos hacia él. Lo reconfortaba…
Creía algunas veces ser el único, el único llevado a las puertas oscuras de la conciencia humana por esas razones, y otras creía que esas razones, sus razones, no eran propias sino que formaban parte de un resultado inevitable, un juego de química
Y que había un conglomerado mundial de ideas,  solo el resultado de millones de cerebros actuando con libre albedrio pero con las mismas condiciones, pues todos tenían las mismas neuronas, la misma información que le ordenaba a cada una de las células en los vellos a rendirse ante el frenesí hormonal tras una caricia, lo hacía tras sentir el miedo, el frio o el aliento sin vida de su corazón.
Equivocado o no, ¿Qué podía detenerlo? Ni la culpa, acumulada tras cada acto, que se reía en lo alto de su pedestal creado con los cuerpos de las culpas mil veces expiadas  podía hacer algo
Creía, estaba convencido de que no tenía nada que perder, y lo hacía porque no podía ver mas allá
No veía porque estaba centrado en la culpa de turno, y tal culpa terminaba por hacerlo caer una vez más, en un vicio que atentaba contra la inocencia humana.
¿Cómo llego aquí? En aquel mal imperdonable?
Como entrar en una ruleta interminable, si ya está en movimiento?
Se sabe muy poco de el, y no porque no haya dejado rastros antes de su desaparición.
Su historia es larga, sus logros muchos y trascendentales
Pero este solo hecho logro opacar cualquier memoria que haya quedado en las personas
La historia, lo que contarían y de lo que ya escriben, dista mucho de su realidad..
No lo defiendo, nadie lo hace y seguro el miraría con poco agrado a cualquiera que se atreviera a ello.

domingo, 24 de octubre de 2010

La evolucion no termina.

Si es así, entonces la razón estaba en lo correcto… y yo me equivoque.
Siempre tuvo la razón… siempre acertó. Cuando se vive lo suficiente, las alternativas, las decisiones y sus caminos…
Se empieza a morir cuando todo eso deja de importar.
Cuando a la vejez se le atribuye la indiferencia, la perdida en los colores y en los detalles
Es cuando el mundo empieza a dejar de ser importante, como si envejeciera con nosotros.
Estaba equivocado…lo admito, cuesta demasiado aceptarlo. Desgarrador en toda la extensión de la palabra.
¿Qué es real?
Al final… al final nada importa.
Siempre habrá alguna tarea imposible, algo que nos tire al piso
Que nos arruine el día…
Las múltiples líneas, inútiles vejestorios. Sabias fueron sus palabras
“ya nada será igual”
La vida y su consiguiente importancia, el notar sus cambios…
Hay cosas que jamás dejaran de ser, las mismas cosas que no son lo que parecen
Aquello que asumimos a primera vista, que llevamos en nuestra decisión
Quien ser, o quien se fue.
Se puede llevar la vida de un borrego y tomar conciencia tardía de lo que significa ser algo en este mundo
O se puede intentar, desde pequeño. Encontrarle un sentido a la vida y a la existencia para terminar como un autómata, una bestia de pastoreo.
Sin embargo, en el olvido no es donde se pierden las promesas, no es en la nada donde se esta solo.
No es quien se quiera ser. Quien se es en el futuro
Y la razón es muy simple, como todo en este mundo…
Es en la diferencia y en el contraste, en la perdida de las nociones…ahí reside ese lugar en donde nuestra naturaleza nos aguarda.
Mas que un núcleo flexible, más que una definición concreta.
Valemos tanto…como las palabras que salen desde lo más profundo.
¿Desfallecerás? Si… ¿lloraras? Si…
Odiaras? Siempre!
Exploraras todas tus emociones! Tus decisiones…
Vivirás grandes cosas… como persona y como “alguien más”
la vida comparte el mismo valor que una promesa
y por tanto, el mismo que aflora con una sonrisa…
el olvido, el engaño…la ilusión y la indiferencia. Todo aquello que nubla la visión del ser. Es y siempre será la antítesis del existir.
Podrás llegar a odiarte por no haber tomado mejores decisiones…
Pero jamás dejaras de cumplir una promesa.
Cualquiera, solo importa que sea una buena…
Con la edad que tengas, con lo que sea que busques…
Jamás dejaras de ser tu. Incluso si lo olvidas, lo recordaras poco antes del final.

Jamás jamás…